viernes, 7 de noviembre de 2014

VICTOR ALCÉRRECA, EN POS DE LA DIR GRAL DEL IPN
Por Mario Hernández
En el movimiento de 1968, una de las aspiraciones del Consejo Nacional de Huelga para entablar un diálogo con Gustavo Díaz Ordaz fue que el encuentro fuera trasmitido por televisión, que no se dio porque el otrora presiente de México sabía, como cualquier político con suficientes tablas, que en una negociación para solucionar algún conflicto siempre sale raspado más de algún funcionario y/o que algunas de sus acciones sean cuestionadas.
Sin embargo esta vez el gobierno peñanietista asumió esos riegos. La segunda ronda de negociaciones para solucionar el conflicto del IPN fue trasmitida por televisión, con los resultados previstos.
El lado oficial tuvo que escuchar señalamientos corrosivos de los estudiantes que hacían que las personalidades gubernamentales por momentos no supieran dónde meter sus caras.
Por ejemplo, cuando se hablaba del presupuesto de esa casa de estudios, los alumnos aludieron al costo del nuevo avión presidencial, tres o cuatro veces más caro que los que tienen los jeques petroleros.
O bien cuando los huelguistas señalaron la antidemocracia para nombrar a la máxima autoridad del IPN, quien, a su vez, designa directores de las escuelas, ambas prácticas propias de una “democracia vertical”.
También la parte estudiantil señaló la ausencia de un director general del Politécnico en la mesa de negociaciones, para que éste acate los acuerdos. Y esta acefalia fue interpretada por los paristas como una condicionante oficial para que los estudiantes levanten el movimiento.
Pero lo que ambas partes no mencionaron, y que los que leen entre líneas si saben, es que la ronda de negociaciones también es utilizada como pasarela para que quienes aspiran a dirigir al IPN se exhiban.
Y, oh, sorpresa, entre los posibles aspirantes a la vacante dirección general del Politécnico Nacional está un conocido de Quintana Roo y Yucatán: Víctor Alcérreca Sánchez, tildado en los medios de comunicación como el “delfín de dos caras”, por contar doble acreditación para votar.
Y aunque Alcérreca Sánchez, uno de los hijos preferidos de don dedo, no sale en la foto, sigue moviéndose en la pasarela de las negociaciones del conflicto estudiantil-IPN-gobierno federal. (Columna Fe de erratas; Mario Hernández)





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